Brexit, Nuevos retos para el Comercio Mundial

12/19/2017

Por Olga Elena Ramírez Poggi (supervisión), María Belen Medicina Leuzzi (redacción) y Mayra Alejandra Delgado Mondragón (datos).

Una de las cifras más recordadas por la historia será el 51,9% de votos que permitieron (por medio de un referéndum) que el fenómeno del Brexit1 suceda. Este acontecimiento abrió las puertas a los nacionalismos y a los movimientos euroescépticos2 que llevaron a que se diera un efecto dominó en el continente europeo. Actualmente, la Unión Europea atraviesa una gran crisis de integración. Mientras la democracia intenta opacar los movimientos derechistas, éstos últimos avanzan –por mencionar un ejemplo, la situación independentista en Cataluña, España–.

A fin de entender el Brexit, como un nuevo conflicto en la eurozona, conviene detallar un poco sobre el mismo.

Diecisiete (17) años atrás en una sesión del Parlamento Europeo, Nigel Farage3 propuso la moción de retirar al Reino Unido de la Unión Europea con la excusa –nacionalista, por supuesto– de “repotencializar” el país, en tanto la organización europea implicaba una traba al desarrollo del mismo. Tras haber culminado con la exposición de dicha iniciativa, la respuesta de los eurodiputados presentes en dicha reunión fue negativa. Aún más, consideraron la propuesta tan absurda que terminaron burlándose.

Sin embargo, con el paso del tiempo, la iniciativa desatinada de Farage cobraba cordura. Cuando Europa menos se lo esperaba, la idea que resultaba descabellada pasó a convertirse en un polémico debate.

La discusión sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea originó dos bandos: uno a favor y otro en contra. El primero se encontraba liderado por Farage y su partido (United Kingdom Independence Party – UKIP4). Los segundos, impulsados por el Primer Ministro de ese entonces, David Cameron.

La magnitud de la disputa sobre el Brexit fue tal que terminó cautivando a los ojos del mundo. Incluso, algunos actores internacionales como EE.UU. (durante el gobierno de Barack Obama) se manifestaron, inclinándose por la posición de Cameron.

No obstante, debido a que Farage y el UKIP obtuvieron la victoria en las elecciones europeas del año 2014, la creación de un referéndum sobre el Brexit era inminente. Fue así que, con fecha 23 de junio de 2016, se votó dicho referéndum, cuyo resultado –sorpresivo– indicó que el Brexit era positivo. Los porcentajes6 arrojaron que la diferencia respecto de la permanencia y la salida del Reino Unido en la Unión Europa era sólo de 3.8%; cifra equivalente a 1’269,501 votos. (BBC News, 2017)

“No es gracioso, ¿verdad? Ahora no se ríen de mí.” Pronunció Farage en el Parlamento Europeo tras la victoria del Brexit. 


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